De próceres y guerrilleros

“Entre el ingeniero y el guerrillero, el ingeniero”, dice María Fernanda Cabal, estigmatizando la simple mención de la palabra guerrillero.

Antes de descalificar al candidato Petro por su pasado guerrillero, deberíamos hacer un poco de memoria. Como lo vienen recordando numerosos memes y trinos, Antonio Nariño, Simón Bolívar, Camilo Torres, Policarpa Salavarrieta, Antonia Santos y Francisco José de Caldas fueron considerados, a mucho honor, facinerosos, guerrilleros y subversivos por oponerse al mal gobierno. Los comuneros de José Antonio Galán y los lanceros del Pantano de Vargas fueron la primera línea de la gesta independentista. La violencia y la insurrección han sido y siguen siendo parteras de nuestra historia.

El M-19 se desmovilizó hace 32 años, a raíz del proceso de paz más trascendental que hemos construido como nación. Carlos Pizarro fue asesinado mes y medio después, mientras honraba su pacto con la democracia. La Constitución de 1991 nació de ese proceso. Pizarro, Fayad, Bateman y muchos más perdieron la vida. Navarro Wolff perdió una pierna. Petro fue torturado y encarcelado. Ninguno la sacó barata. Pepe Mujica, también exguerrillero, duró 15 años encarcelado y fue el presidente más humilde y honesto de la historia de Uruguay. A él también trataron de satanizarlo, pero el pueblo uruguayo no comió cuento y lo eligió.

Descalificar a Petro por haber sido guerrillero es un modo de negar la realidad del conflicto interno armado en Colombia. Un intento más por ocultar las causas y los responsables de nuestra violencia sin fin. El pasado guerrillero de Petro no implica que sea un delincuente para siempre, como afirma malévolo Iván Duque. Ni lo convierte en asesino, como tantos han pasado a creer. Por el contrario, como lo demuestran sus 32 años de vida civil, el candidato del Pacto Histórico es un demócrata comprometido con la construcción de la paz y la justicia social, el primer congresista que se atrevió a denunciar la alianza de un 35 % de la clase política con el paramilitarismo.Otras noticias de Caricaturistas

Tildar de asesino a quien ha sido voz de las víctimas resulta innoble e infundado. La desinformación es tal, que un amigo afirma en un chat que no tiene “tanto espacio en el celular para enviar los compendios del asesino Petro”. Hombre, ni que se tratara de los 6.402 falsos positivos.

Les creo más a quienes votaron mayoritariamente por el Pacto en los departamentos más afectados por la guerra, esos nadies que sufren el conflicto en carne viva, no por televisión. La gente del Pacífico y la costa Caribe votó por Petro y por Francia, confiada en que procurarán construir una paz duradera y sostenible, algo que evidentemente no se puede esperar de los que representan a sus despojadores.

Por ser de su mismo sentir, para la segunda vuelta votaré de nuevo por el Pacto Histórico. En la actual coyuntura, creo que Petro es el candidato más comprometido con buscar la paz y defender la Constitución que él mismo ayudó a construir.

Coda. He destacado aquí ilustres personalidades de cuna santandereana. No puedo hacer lo mismo con Rodolfo Hernández, cuya única hazaña conocida ha sido la de volverse multimillonario explotando gente empobrecida: “Imagínese 15 años un hombrecito pagándome intereses, eso es una delicia”.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.