Incoherencia total. Por Milky Calero

Debo confesar, estoy muy triste con lo que está sucediendo después de las elecciones en Colombia. No entiendo cómo, cuando en unos debates se dijeron hasta ‘misa’ se sacaron ‘los trapos al sol’, entre ellos, ahora estén haciendo alianzas y hablando maravillas los unos de los otros. Los que en menos de una semana eran sus enemigos, ahora aceptan a los que antes los tildaban de mentirosos.

La respuesta de muchos es que, ‘así es la política’, para mí es la incoherencia humana que nos está llevando a ser una especie sin futuro. Me parece que siempre tienen ‘un as bajo la manga’ y no nos dicen la verdad completa, solo a medias.

Yo toda mi vida fui apolítico y empecé a interesarme en el tema cuando salió una figura como Antanas Mockus y en él vi una transparencia y una decencia que captaron mi interés. Después vino Fajardo quien me sedujo con su manera de hacerlo sin ataques a sus rivales y como lo hace un profesor decente. ¿Ahora qué? Quedé sin rumbo.

Me parece inconcebible que inmediatamente después de conocerse los resultados, Federico Gutiérrez anunciara su adhesión al señor Rodolfo Hernández sin antes tratar de acercar ideas y concertar ciertos acuerdos que no estén en contravía con los principios que dijo defender; él en campaña denunció a el ingeniero de tener acusaciones en su contra y lo descalificó muchísimo, ¿ya se olvidó de eso? Lo mismo con algunos del ‘Centro Esperanza’, entre ellos el vice Murillo, que salieron corriendo para donde Petro, como en una necesidad de rápidamente acomodarse en donde seguramente podrán tener prebendas políticas sin pensar en sus electores.

Por otro lado, Fajardo, Robledo, Cristo y Amaya se tomaron su tiempo y varias reuniones para ver si se lograban consensos en las propuestas, eso es más coherente. El 5 de junio terminando de escribir esta columna, me enteré que no hay posible colaboración, lástima, eso muestra que nuestro país no es de diálogos, sino de posiciones polarizadas. Claro, como dice el dicho ‘la política es dinámica’. ‘Amanecerá y veremos’. Al mismo tiempo Mockus se adhirió a Petro, mis dos inspiraciones, siempre unidos, ahora en bandos distintos, ¿cuál será mi camino?

Y es lo mismo en gobernaciones y alcaldías, una incoherencia bestial, una secretaría no sabe qué hace la otra, pujas de poder interno y luchas por manejar los presupuestos, muchos con ambiciones políticas, sin recordar que son servidores que se deben a la ciudadanía.

Siempre existirá el voto en blanco donde en ocasiones me he situado, aún tengo un par de semanas antes de la segunda vuelta para saber qué me dicen mi corazón y mi conciencia, con ella duermo todos los días. No sé votar en contra, lo hago por convicción.

Creo que mi labor para ‘poner un grano de arena’ por una mejor sociedad está en apoyar el trabajo de los emprendimientos colectivos desde la sociedad civil y desde allí veo que sí se logra hacer cosas más coherentes.

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